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“El teatro es el lugar donde más cómoda me siento”

por Revista Cítrica
02 de enero de 2026

La actriz y humorista Marian Moretti pasó por No es por ahí, el stream de Cítrica y habló sobre su trayectoria, el rol de las travestis y trans en el mundo de la actuación y la falsa inclusión que proponen las empresas.

Marian Moretti es actriz, humorista, standupera, influencer y utiliza sus redes sociales para visibilizar la presencia de las personas trans en diversos ámbitos. Estuvo de gira durante 10 meses por todo el país con su unipersonal, que escribió junto a Diego Reinhold. Es profesora de inglés y dio clases durante años, pero ya está dedicada totalmente a la actuación. Estudió actuación con Raúl Serrano y enfatiza que nunca deja de formarse.Actuó en En el barro, El marginal y 100 días para enamorarse, entre otras series. Actualmente, se prepara para trabajar en una nueva serie producida por Underground. 

–¿Quiénes son tus maestros, de quién aprendiste a amar el teatro?

–Raúl Serrano es mi maestro porque fue con quien completé toda la escuela y marcó mucho mi aprendizaje. Hoy por hoy, estoy haciendo una escena y me baja información del viejo Raúl. Y digo: "Gracias, Raúl", todavía sigue estando muy presente. Además, hice la transición en la escuela. Estaba en segundo año, y la escuela me travistió, me llevó por el camino del bien. Y Raúl, con 80 y pico de años, es una persona muy sabia. Se lo conté a él, le dije que no sabía qué hacer. Me preocupaba que por ser trava mi carrera de actuación desapareciera. Entonces, él me dijo algo hermoso: "Usted es muy versátil y puede hacer lo que usted quiera. Puede hacer personajes de hombre, de mujer. Así que confíe y avance". Y a partir de ahí, estábamos viendo teatro clásico, ¿y cuál fue el primer personaje que hizo la maricona? ¿Cuál es el personaje femenino por excelencia que uno quisiera hacer en toda la vida?

--Julieta.

--¡Por supuesto! La maricona hizo Julieta, una escena de Romeo y Julieta. Fue mi primer rol femenino.

 

 

--¿Cómo fue la química con Romeo?

--Eso fue un tema: conseguir, literalmente, encontrar un compañero que quisiera, porque no era un grotesco, era un clásico, y había que hacerlo en serio. No era hacer "el dibujito de". Y un compañero, Cristian, lo hizo. Empezamos la escena y Raúl paró la escena a la cuarta palabra. Y si Raúl paraba la escena era que estaba todo muy bien o que estaba todo muy mal. En general, era la segunda opción. Por supuesto, todos mis compañeros estaban ahí. Y Raúl dice: "Paren, paren, paren". Me mira a mí y me dice: "No se ocupe de hacerlo femenino, el personaje. Ocúpese de lo que tiene que hacer". Y bueno, me ocupé de hacer lo que tenía que hacer, que era conectar, estar, actuar, sin pensar en la forma, y funcionó. Termina la escena, se da vuelta, mira a todos mis compañeros y dice: "¿Cómo cambió, no?". Y ahí me dio una gran libertad, porque entendí que la sustancia es otra cosa.

–¿Sentís que el personaje de Julieta te ayudó en la conexión con la transición?

--No sé si el personaje en sí, sino Raúl en ese momento, con la profesión. Yo era transformista. Mi primera conexión con lo femenino fue siendo transformista, un día me quedé montada después de un show, me fui a bailar y dije: "El poder que tengo". Yo creo que fue una construcción. Fui no binaria mucho tiempo, hasta que una "mariquita", una trava amiga, me dijo: "¿Cuándo te vas a hacer las tetas?". Le dije: "¿Qué? No tengo ganas". Ofendidísima. Al año, acá estamos. La transición mía siempre fue, por supuesto, como la gran mayoría. Pero sí dejé los ámbitos laborales en los que estaba para transicionar. Daba clases en una escuela con niñes y sentía que no era una posibilidad hace 15 años atrás. Yo corría. La verdad es que volvía de bailar y corría por los pasillos del departamento donde vivía para que no me vieran los vecinos, porque claro, era el profe de inglés a la tarde. 

–Vos decías que, como actriz, te iban a encasillar en el rol de la prostituta, el de la marginada... Como Payuca, que ahora estuvo en En el barro, como la presa... Siempre en los mismos roles.

–Yo audicioné para ese personaje de la Payu.

–¿Y cómo fue la audición?

--Bien. Es la cuarta audición que hago. Y ahora, en esta, me llamaron directamente. Así que estoy agradecida porque es una trava de la serie y está bien. Hay como un pincel ahí que es re interesante, donde se nombra la identidad y hay otro que no, que a mí me parece interesante. Hay que nombrarnos, eso lo entendemos. Hay que estar y ocupar espacios, y ya lo sabemos todo eso, pero hay muchas cosas más que podemos ofrecer. Para la marcha del orgullo hice un video sobre qué pasaría si todas las preguntas que nos hacen a nosotras se las preguntamos a los heterosexuales. La cantidad de gente que me dejó de seguir. Los conté porque estaba impresionada: 150 personas me dejaron de seguir 

–¿Por qué te dejaron de seguir?

--Yo creo que fue una depuración de Instagram, porque como lo que yo hago no está puesto solamente en el ámbito trans, mucha gente piensa que soy cis, por el contenido. 

–¿Con qué papel te sentiste más cómoda?

–El teatro es el lugar donde más cómoda me siento, porque en general, cuando actúo, son proyectos propios. En este último unipersonal me arriesgué a hacer más cosas justamente porque estaba en la mano de Diego. Pero en ficción, en audiovisual, yo creo que este proyecto, el actual, es en el que estoy más cómoda. Porque además estoy jugando en primera con todos los primeros actores: Carla Peterson, Rago, Georgina Barbarossa, Jero Bossi, Valentina Sener, Luciano Castro. Estoy ahí como haciendo escenas con Alan Sabbagh. Estoy haciendo escenas con todos, y digo: "Okay, estoy con estos bestias". Así que estoy aprendiendo un montón y me siento muy cómoda.Sebastián Ortega es muy amoroso para trabajar. Está siendo un proceso hermoso.

 

Militar la verdadera inclusión

–¿De qué se trata Contratá Trans y cuál fue tu rol en el programa?

--Ya no tengo rol en el programa. Durante cinco años lo tuve. Justamente por este nuevo trabajo, me ha ocupado mucho tiempo y me parecía que era honesto con la organización y conmigo, correrme. Y voy a estar siempre; de hecho, todas las semanas hablamos por algo, para estar apoyando. Contratá Trans es un programa de inclusión laboral travesti trans. Y hay un panel donde cualquier persona travesti trans o no binaria se puede anotar, se registra y se conecta con las empresas. El desafío estos últimos dos años fue tremendo. De hecho, la organización sufrió muchos cambios porque bajaron las financiaciones que tenían. Después de las primeras declaraciones de Donald Trump, muchas empresas dijeron: "No, listo". Y mi rol fue de desarrollo institucional.

–Claro, vos ibas a capacitar a las empresas.

–Esa era una parte del rol. En principio, empecé con la organización dando capacitaciones. Pero después mi rol fue mutando hacia el desarrollo institucional, que es reunirme con las empresas para contarles lo que hacíamos, para hacerles entender la importancia de trabajar la diversidad en los equipos y de la importancia de por qué contratar personas trans y después vender servicios para sostener el programa.

–¿Qué respuestas descabelladas has encontrado de parte de las empresas?

--"Somos muy inclusivos acá, acá no tenemos ningún problema. Pero no vienen las personas trans". Entonces, "¿Qué hacés para que se acerque la persona?". "Y abrimos puestos. Mira, ingeniera, ocho años de antigüedad, que habla inglés, francés y portugués. Y no se presenta ninguno”. "¿Sabés que no va a ir ninguna? Porque, con suerte terminó el secundario. Con suerte, puede decir My name is. Y con suerte, esa sea su primera entrevista formal de trabajo". Desde el rol, yo lo que tenía que hacer era amorosidad por siempre. Creo, estoy convencida, que la organización sigue por ese camino, desde la amorosidad, pero con mucha firmeza de hacerles entender. Inclusión es otra cosa, digamos. No, es solo “tengo un amigo gay y acá está todo bien". Entonces, cuando empezás a preguntar: "Acá somos muy inclusivos, trabajamos la diversidad". Entonces, vos preguntás: "¿Tienen protocolos? ¿Qué pasa si alguien quiere transicionar en la empresa? ¿Saben?". "¿Cuántas personas trans tienen trabajando en una empresa de 10 mil trabajadores?" "No, la de seguridad es lesbiana". Yo ahora me río, pero me sigo enojando.

 Yo sentía que mi rol ahí era hacerles entender. Y muchas veces entramos por personas que sí querían trabajar la diversidad, y muchas veces llegábamos al "techo de cristal": hasta acá se llega, no se puede avanzar más. Y muchas otras empresas trabajan la diversidad, y en serio, no solamente contratando personas, sino trabajando en protocolos. Y también fue una gran sorpresa. Y en esta instancia, las empresas privadas son aliadas de las organizaciones, nos guste o no nos guste. Porque, de hecho, siempre las ONG han suplido lo que el Estado cumplía. Y ahora, más que nunca, son un refugio. Y por eso di muchas vueltas antes de correrme del rol en la diaria de Contratá Trans, porque sentía que era el momento para seguir.

--¿Te gustaba?

–Sí, me conectaba con la población, me conectaba, pero en lo duro. Esos relatos descarnados que escuchamos, que parecen que fueran ciencia ficción, de las realidades de la población travesti trans. Aprendí un montón. Porque yo fui un "puto antiderecho" a los 15 años.

–¿Falta mucho para que dejemos de ver siempre a las travas en los roles de prostitutas en los medios?

--Ojalá falte poco. Grabé para Disney una serie donde había una madre trans. Y era alucinante la historia. La cuestión es que hay todo un prejuicio que se construye sobre esa madre, y después se descubre que lo que está padeciendo con su hijo le puede pasar a cualquiera. Pero primero está el prejuicio puesto. Hace cinco años que lo grabamos. Era una madre finísima, súper chic, en un departamento carísimo.

–Bueno, por lo menos no te puso en la marginalidad.

--No sé. Falta mucho, no lo sé. Pero insisto con que también es parte de nuestra tarea, como travas ir corriéndonos un poco de ahí. Decir que no, ¿viste? Es re difícil. "Tienen que comer". 

Muchas veces me pregunto ¿Por qué no lo superan? ¿Qué tanto les convoca una trava? Mucho deseo. Por eso nos matan, por eso nos toman como cosas para sacarse las ganas y vos vivís en la fantasía del "club de la pelea" de "voy a ser el antisistema" y terminás haciendo todo lo que te dice el sistema. Y eso les jode. 

Cuando tenía 14, 15 años, me llamaban a mi casa para decirme cosas, así tapándose la voz, y yo no entendía por qué les generaba tanto odio. Lloraba y le decía a mi mamá: "¿Por qué? ¿Por qué? No lo puedo comprender". Entonces, yo deseo que haya muchas más personas felices en el mundo, porque no te rompen las bolas, porque tenés más posibilidades de ser feliz vos con gente feliz al lado. Sé que la coyuntura no ayuda. Pero la rebelión es la alegría. ¿Por qué tanta maldad hacia las travas, querido?

Si la querés ver este verano a Marian Moretti, acá van las próximas del show de stand up de Marian Moretti ¿Ustedes bien?
9 enero - teatro Las Grutas (LAS GRUTAS)
10 enero - teatro auditorium Madryn ( PUERTO MADRYN )
22 enero - teatro Paseo La Plaza ( CABA )

Entradas link en bio @okimarian o boleterías